¿Por qué los hogares holandeses cuelgan un calendario en la pared del baño?





En el baño de una casa neerlandesa, hay un calendario colgado en una pared blanca, estrecha y alargada. No está en el salón, ni en la cocina, ni en el dormitorio, sino en el baño. Se llama verjaardagskalender, un calendario de cumpleaños.
Del 1 de enero al 31 de diciembre, 365 pequeñas casillas se despliegan en una sola página. En cada una se anotan, apretados, los cumpleaños de familiares cercanos, parientes, amigos y compañeros de trabajo. Como no lleva el año impreso, no hace falta comprar uno nuevo cada Año Nuevo. Una vez escrito, cada nombre permanece en la misma casilla año tras año.
¿Por qué en el baño? La respuesta es sencilla: porque se entra allí al menos una vez al día, y la mirada acaba deteniéndose. En la sociedad neerlandesa, olvidar el cumpleaños de alguien se considera una falta pequeña, pero clara. Por eso, en una pared del espacio más privado de la casa, cuelgan juntos los nombres de un año entero.
Si una mañana una bicicleta se detiene frente a la puerta de alguien, puede ser porque una casilla vista ayer en el baño era la de hoy.