¿Qué son esos toldos de tela beige que cuelgan en las calles de Sevilla?





Al entrar en las callejuelas estrechas de Sevilla, el cielo sobre la cabeza queda cubierto de pronto por una tela. Cada año, de mayo a septiembre, en las ciudades andaluzas se despliegan toldos, paneles de lona beige y crema, sobre las calles, tendidos de un edificio a otro. La luz del sol atraviesa la tela y cae sobre los adoquines como una claridad suave y difusa; debajo, la calle queda unos 10°C más fresca que a pleno sol.
Esta imagen aparece ya en registros urbanos del siglo XVI y hoy forma parte de un programa municipal de verano. Cada primavera, el Ayuntamiento de Sevilla instala toldos en unos 4–5 km de vías peatonales y los retira en otoño. Debajo, una vecina camina con la cesta de la compra; encima, la lona forma parte del paisaje cotidiano y nadie levanta la vista.
En algunas ciudades, el verano se llena del zumbido de los aparatos de aire acondicionado. En las ciudades andaluzas, se cubren las calles con tela.